Exposiciones

BAMBÚ – HISTORIAS DE UN JAPÓN

Data

06.05.2017―09.07.2017

Terça a sábado

10h às 22h

Domingo e feriados

10h às 18h

Preços

Entrada gratuita

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“Cada cultura elige el elemento articulador de su identidad - algunas veces de manera explícita, en otras, silenciosa. Un animal, una planta o un aspecto geográfico puede hacer la síntesis del bagaje cultural de un pueblo, sus valores, su visión del mundo. Canadá, por ejemplo, eligió el árbol de arce; Estados Unidos, el águila; Australia, el canguro; Rusia, el oso.

El bambú no fue elegido como símbolo de Japón. Pero es una especie de ingrediente secreto que se manifiesta de distintas maneras en el tejido cultural del país. La planta, que de tan omnipresente, se ha tornado imperceptible para los japoneses, es objeto de la primera exposición temática de la Japan House São Paulo. Con ella, se hace una celebración del encuentro de dos culturas que tienen una historia de contacto muy valiosa.

Viejo conocido del brasileño, el bambú se presenta en más de 200 especies en nuestro territorio. Se encuentra en Acre la más grande floresta nativa de la planta en el mundo, pero poco sabemos aprovecharla. En todo el planeta, hay más de 5 mil usos del bambú registrados, siendo la cultura japonesa un impresionante manantial de técnicas relacionadas al material y de algunas de sus expresiones más creativas.

Más allá de los usos mundanos, el bambú es un espíritu. Una forma de existir que se define por el vacío, en el contraste entre el tallo fibroso y el hueco interior. Una ausencia que, transpuesta a la cultura japonesa, es plenitud, espacio para los potenciales, para la creación y para la mente centrada en el presente. El vacío te permite mirar la vida de una manera integrada. Dialogar con las tradiciones, los saberes y las experiencias de los antepasados. Encontrar conocimiento e inspiraciones en el cotidiano del trabajo y en el contacto con el otro. Enfrentar los desafíos del contemporáneo con una actitud liviana, inventiva y disruptiva.

El pensamiento japonés se materializa en objetos palpables, que hacen una síntesis de experiencias - y son la mejor manera de conocer el país. La presencia del bambú se extiende de la ceremonia del té hasta las artes marciales, de la música hasta la arquitectura, de las artes visuales hasta los utilitários rurales, de los rituales religiosos hasta los juegos de chicos, de la literatura hasta la innovación y la tecnología. Desde siempre, ha permeado toda la vida de este pueblo, poniendo en línea el Japón contemporáneo y lo de la Prehistoria.

El bambú es una gramínea, en cuya esencia el japonés se reconoce. El tiene fuertes raíces, es pujante, liviano, rígido, resiliente y discreto. Los atributos de la planta se confunden con la propia cultura japonesa y explican su rol de protagonista silencioso en ella - es más importante existir que exhibirse. Poner la mirada en los nuances de esta relación tan íntima es abrirse para un nuevo horizonte de posibilidades y sentidos”.

Marcello Dantas, curador y director de programación de la JAPAN HOUSE São Paulo.

 

DESTAQUES

Shigeo Kawashima (1958)
Puente en círculo. 2017. Bambú caña de la india

La ligereza, la flexibilidad y la fuerza del bambú son exploradas por Shigeo Kawashima. En la creación, él desarrolla una idea de un puente en círculo - una ligación entre dos puntos que presupone contribuciones en los dos sentidos, resultando en una unidad circular. Producida con un bambú brasileño, el trabajo alude al deseo del artista de crear un “anillo brillante y lozano” que tenga como significado la relación entre Brasil y Japón, “como un arcoíris después de la lluvia”.

Natural de Tokio, el artista se aproximó al bambú por interesarse en el trabajo de los artesanos de la producción rural. Siguió su formación en la Escuela Técnica de Beppu. Con un gran dominio acerca de la cestería, desarrolló un lenguaje propio a partir de la modificación de algunas técnicas y la inserción de elementos como hilos de algodón en sus trabajos.

Chikuunsai IV Tanabe (1973)
Conexión 2017 Bambú tigre (torachiku), trenzado abierto hexagonal.

La idea de la conexión es invocada por Chikuunsai IV Tanabe en la instalación, que hace una ligación entre el piso y el techo de la sala, entrelazando 5 mil tiras de bambú sin ninguna estructura adicional o pegamento. Esto es posible por la elección del punto panal en la base, cuyo uso tiene más de 8 mil años en Japón. En el delicado trabajo, cada tira hace acordar de una vida que, al cruzarse con otras, crea formas sorprendentes. Por más diversas que sean las personas - como en el contraste entre la cultura brasileña y japonesa - los encuentros son capaces de generar y hacer la energía circular.

Chikuunsai IV Tanabe pertenece a una de las más importantes linajes de trabajo con bambú en Japón. Basada en Kyoto, su familia se dedica al arte con el material hace 125 años. Recibido en artes visuales, técnico en bambú e involucrado en su cultura desde el nacimiento, el artista trabaja entre la tradición y el arte contemporáneo.

Hajime Nakatomi (1974)
Prisma Circular, Nudo. 2015.Bambú madake, mimbre, esmalte típico de Urushi, enlaces circulares, amarre de mimbre, amarre de manojos de bambú.

Hajime Nakatomi (1974)
Hachihogu, Pagoda. 2015. Bambú madake, mimbre, papel, aro de acero, esmalte típico de Urushi; enlaces en ocho, amarre de mimbre.

Hajime Nakatomi (1974)
Prisma Elíptico, Cielo y Tierra. 2014. Bambú madake, mimbre, esmalte típico de Urushi; enlaces elípticos, amarre de mimbre.

Las delicadas obras de Hajime Nakatomi expresan su abordaje poco tradicional acerca del bambú. Prisma Elíptico se conecta con la imagen de la energía venida del cielo hacia la tierra por medio de un tubo elíptico; Prisma Circular utiliza los nudos entre los círculos de bambú como alusión al rito de amarrar pequeños papeles en ramas en templos en Japón, como sinal para la buena fortuna. Ya el trabajo Hachihogu, Pagoda trae el aspecto ritual del bambú con la creación de la forma del ocho, considerado el número de la suerte.

Natural de Osaka, Hajime Nakatomi se recibió en una escuela de negocios. Durante sus estudios, se ha desenvolvido en la producción de cerámica, pero abandonó estas trayectorias al tener contacto con el arte en bambú. Se ha dedicado entonces a la formación técnica relacionada al material y fue discípulo de Syoryu Honda, artista conocido por el abordaje creativo acerca del bambú.

Akio Hizume (1960)
MU-MAGARI 600 (Plexo de seis 600). 2017. Retículo cristalino cuasiperiódicos de seis doblas en bambú caña de india.

MU-MAGARI 600, construida por Akio Hizume con 600 estacas de bambú, es una escultura que dispensa juntas o apoyo en el suelo para mantenerse estable. La relación geométrica establecida entre los tallos de bambú es un modelo perfecto de cuasicristal, un concepto de la química acerca de una forma de organización de los átomos en sólidos. Ligeramente distinta de la de un cristal, que es homogéneo, el modelo se organiza en seis ejes de un dodecaedro, dejando así, algunos espacios entre grupos de estacas. Se trata de una nueva dinámica constructiva, con la cual el artista brinca que debería llamarse “geometría asiática”, pero que fue patentada por él en 1993.

La Kaguya del Studio Ghibli

El Cuento del Cortador de Bambú es una narrativa milenaria japonesa que empieza del encuentro entre un humilde hombre del campo y una princesa encantada, que llega a la Tierra por el interior de un tallo de la planta. En el cuento, la princesa Kaguya crece con la misma rapidez del bambú, trayendo alegría y prosperidad a su familia adoptiva. Al mismo tiempo, no consigue escapar de las maldades terrenas y, por fín, vuelve a su lugar de origen, la Luna.

Adentrarse en una floresta de bambú remite a la introspección y escucha. La sala reproduce este ambiente presentando una edición reducida de la película El Cuento de la Princesa Kaguya (2013), del director Isao Takahata, del Studio Ghibli (Tokio). Además de una versión reducida de la película, el visitante puede conferir el proceso de creación del largometraje, hecho de manera artesanal, cuadro a cuadro

The Tale of The Princess Kaguya (Kaguya-hime no Monogatari)
© 2013 Hatake Jimusho - Studio Ghibli - NDHDMTK

Agradecimientos: California Filmes.
Duracción: 6 min.

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