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La Innovación Eléctrica en el Sector Automotriz Japonés

A partir del 2030, todos los coches vendidos en Japón serán híbridos o eléctricos, con el objetivo de que el país sea neutral en carbono hasta el 2050

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Japón planea que todos los autos vendidos en 2030 sean híbridos o eléctricos

Con la tercera flota más grande del mundo, el objetivo es reducir la quema de combustibles fósiles

Japón siente verdadera adoración por sus automóviles. Por donde quiera que uno vaya, observa una gran variedad de formas, líneas, curvas y colores de vehículos. Es como si los fabricantes locales vivieran en una carrera diaria por el puesto de más innovador de la región.

Toyota, Honda, Suzuki, Nissan, Mitsubishi, Mazda, Subaru e Daihatsu son conscientes de la importancia y el respeto que conquistaron en el país, por lo cual año a año se esfuerzan por sorprender a sus fanáticos con nuevos anuncios. El público japonés, lógicamente, aprecia la sana competencia. Japón cuenta con la tercera mayor flota de automóviles del mundo, al tiempo que EE.UU. y China, naciones mucho más extensas y pobladas, ocupan los dos primeros puestos.

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Tanta pasión automovilística, sin embargo, causa algunos efectos colaterales. Además de los embotellamientos, la contaminación proveniente de los combustibles fósiles preocupa a los dirigentes de los centros urbanos. En Japón, se calcula que el 20 % de las emisiones de carbono provengan de los automóviles. Es una cantidad elevada, teniendo en cuenta que el país ya comenzó hace algunos años su proyecto de producir más automóviles híbridos y no obtuvo resultados efectivos.

Consciente del problema, Japón elaboró, durante el segundo semestre de 2020, un plan más incisivo: retirar de las calles todos los vehículos que funcionan con combustibles fósiles. No será algo inmediato, sino un plan a largo plazo cuyas metas son claras: para alcanzar ese objetivo, el gobierno japonés estipuló que, a partir del 2030, todos los automóviles comercializados en el país serán híbridos o eléctricos. El objetivo final es que, hasta el 2050, el país sea neutro en carbono.

Como es de imaginar, cambiar toda la flota por modelos más respetuosos con el medio ambiente no es tarea fácil. Uno de los desafíos es tecnológico: existe, entre los fanáticos de los automóviles, la idea de que los modelos eléctricos no son tan potentes ni tan agradables de conducir como los automóviles que funcionan con combustible. Los fabricantes japoneses saben que esa queja tiene su cuota de verdad. Tanto es así que la misión que deben emprender es crear motores y repuestos automotrices que hagan que los vehículos eléctricos sean tan buenos o incluso mejores que los más avanzados modelos convencionales.

Toyota es una de las empresas que ya anunció sus intenciones de acelerar la creación de un motor eléctrico más potente. El fabricante, que en 1997 sacudió a la industria automotriz al lanzar Prius, el primer vehículo eléctrico híbrido producido en serie, ahora quiere incorporar a los automóviles una batería eléctrica segura, más potente y con más autonomía que las actuales. Una tecnología que, según los ejecutivos de la marca, hará que el automóvil sea "bello para la vista y excitante para la conducción".

El salto prometido es grande. De acuerdo con Toyota, su batería de estado sólido, llamada e-TNGA, puede recorrer el doble de distancia que la batería de iones de litio, la más utilizada actualmente en los vehículos eléctricos. Con la e-TNGA, un automóvil sería capaz de realizar un viaje de 500 quilómetros con una carga. El tiempo de recarga sería de tan solo diez minutos.

El automóvil aún no tiene nombre ni fecha de lanzamiento prevista, pero se espera que el primer modelo se comercialice en Europa durante los próximos años. La inversión tampoco se estipuló hasta el momento, pero se sabe que la tecnología solo se viabilizará mediante el incentivo del gobierno de Japón. El país creó un fondo de dos billones de yenes (aproximadamente 19 200 millones de dólares) cuyo objetivo es crear tecnologías verdes. Todo indica que parte de esos fondos se usará como subsidio para la fabricación de nuevas baterías de estado sólido.

Nissan es otro fabricante que desarrolla su propia batería por medio del incentivo gubernamental. La empresa japonesa espera lanzar un automóvil con batería de estado sólido hasta el 2028, pero aún no dio a conocer más detalles. Se espera que la demanda de esas dos empresas –y de las demás que se sumen al incentivo– cambie toda la cadena de suministro de repuestos automotrices de Japón. Se sabe que el fabricante de repuestos Mitsui Kinzoku y la empresa de lubricantes Idemitsu Kosan tienen intenciones de montar este mismo año nuevas fábricas para el desarrollo de prototipos con baterías nuevas.

El plan de Japón es que en los próximos años haya una producción en masa de baterías eléctricas potentes y, por extensión, de automóviles eléctricos apasionantes. Además del incentivo económico a los fabricantes, el país se propone ayudar a las empresas del país a conseguir litio, materia prima necesaria para las baterías de estado sólido y cuya reserva global es limitada. Será una larga jornada, pero Japón la iniciará con coordenadas muy claras en mente.

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