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Stories | Daruma: el amuleto de la suerte que representa la diversidad de la cultura japonesa

Conozca la Cultura y la Historia detrás del amuleto de la suerte de varias regiones del país

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El Amuleto de la Suerte que Representa la diversidad de la Cultura Japonesa

Muchas piezas de artesanía producidas en Japón desde la antigüedad tienen una profunda relación con la fe religiosa y los pensamientos históricos. Este es el caso del Daruma, que pudo apreciarse en la decoración de las pruebas de Hipismo de los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021. Esta figura es una de las piezas clave que resultan esenciales para conocer la cultura japonesa.

La Historia de los Darumas en Japón

Los Daruma son muñecos pertenecientes al folclore japonés inspirados en un monje budista de la vida real. Vestido de rojo, con forma redondeada y peso en su base, se pone en pie al volcarse, por lo que se considera un amuleto para el éxito, que se vuelve a levantar sin importar cuantas veces se caiga.

Muy presente en el día a día de los japoneses, estos muñecos se venden a finales y principios de año y también durante los Matsuri, las fiestas religiosas de los templos budistas y sintoístas. Una costumbre tradicional es pedir un deseo personal éxito en los cultivos, en el comercio, en la vida personal – pintando sólo uno de los ojos del muñeco y, cuando se cumple el deseo, se pinta el otro. Este gesto, que también puede verse cuando un estudiante aprueba el examen de ingreso a la universidad, o cuando un candidato gana en unas elecciones, está relacionado con la ceremonia del Kaigen, o Buddhābhiseka, en la cual se consagran las estatuas budistas y reciben almas.

Instituto de Arte de Chicago

Se dice que el origen del Daruma se remonta al Okiagari Koboshi (“pequeño monje que se mantiene erguido”), un muñeco creado durante el periodo Muromachi (siglos XII al XV) en Kioto y sus alrededores y que se habría extendido a Edo (actual Tokio) durante el periodo Edo (siglos XVI al XIX), donde adoptaría su forma actual (existen otras teorías para explicar la historia del muñeco).

Se suele hacer en Hariko (papel maché), pero hay versiones en otros materiales, como madera o barro. Los Darumas se fabrican en todo Japón, pero destacan especialmente en la región de Kantō (actuales provincias de Tokio, Kanagawa, Saitama, Chiba, Ibaraki, Tochigi y Gunma), donde hubo una destacable cría de gusanos de seda. En esas tierras se celebraron muchas “Ferias de Daruma”, asociando el hecho de que uno de los varios nombres del gusano de seda es similar al del muñeco y se refiere también al proceso de creación de la oruga. Todavía hoy son populares las ferias de Darumas que se celebran en Takasaki, en la provincia de Gumma, en el templo Asao Fudôin de Kawasaki, en Kanagawa, y en el templo Jindaiji de la ciudad de Chofu, en la provincia de Tokio.

Feria de Daruma de Takasaki, en la provincia de Gumma Prefectura de Takasaki
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Durante la Era Edo, la creencia popular de que la viruela, una enfermedad bastante común en esa época, odiaba el color rojo, hizo que los muñecos se colocaran junto a la almohada de los niños enfermos. Además de la versión que representa a un monje budista, también hay Darumas con forma de mujeres y niños. Más recientemente, la pandemia del nuevo coronavirus ha provocado la aparición del Daruma Amabie, basado en la yōkai Amabie, una figura sobrenatural japonesa que tendría el poder de predecir y prevenir enfermedades contagiosas.

“Un ser raro avistado en los mares de Higo (imagen de Amabie)”, colección de la Biblioteca de la Universidad de Kioto. Archivos digitales de colecciones raras de la Universidad de Kioto

La Cultura Daruma, arraigada en la vida cotidiana de Japón

Para el pueblo japonés, los Daruma son una figura cotidiana y cercana, por lo que muchos aspectos asociados a ellos se ven en la vida cotidiana popular. Las Ferias de Daruma, donde se venden muñecos, son uno de los eventos anuales que hacen sentir a las personas la llegada de una determinada estación del año.

A muchos objetos que tienen una forma similar a la del muñeco también se les llama “daruma”. Un ejemplo es el muñeco de nieve. Formado por dos bolas de nieve, una más grande y otra más pequeña, con ojos, nariz y boca hechos con trozos de carbón u otros materiales, se le llama “Daruma de Nieve” en Japón. La expresión “efecto bola de nieve”, referida a cuando un determinado acontecimiento crece gradualmente al igual que una bola de nieve crece al rodar, recibió el nombre de "Efecto Daruma de Nieve" en japonés.

Okuramae en Yuki (“Nieve en Okuramae”), xilografía Ukiyoe nº 22 de la serie Edo Meisho Doke Zukushi (“Sólo Vistas Cómicas en Paisajes Famosos de Edo”), de Utagawa Hirokage, que representa un Daruma de Nieve. Colección Digital de la Biblioteca del Congreso Nacional de Japón

El Daruma también aparece en los juegos infantiles. En el Daruma-san ga Koronda ("El Daruma ha tropezado"), el niño que es el líder, llamado Oni, que significa ogro, debe permanecer de espaldas y cantar el nombre del juego, mientras los demás niños deben acercarse a él. Cuando el Oni termina de pronunciar las palabras y se vuelve hacia adelante, todos los demás deben detenerse. El que se mueva pierde el juego. El juego termina cuando uno de los niños que aún está en el juego consigue tocar al Oni o a uno de los niños que ya están fuera del juego y tomados de la mano con él. El juego recibió su nombre no por su relación directa con el muñeco, sino por su llamativo nombre, pero demuestra lo arraigada que está su figura en la vida popular.

Instituto de Arte de Chicago

También existe un juguete llamado Daruma-Otoshi (“Derriba-Daruma”), del que existen dos versiones: en una, se monta un montón de cilindros de madera aplanados, que parecen rodajas de legumbres, con un Daruma de forma similar a ellos por encima. Con un pequeño martillo de madera se van golpeando los laterales de las piezas, de una en una, para eliminarlas todas hasta que sólo quede la pieza del Daruma. En otra versión, dos equipos de niños intentan derribar una serie de Darumas colocados en lugares altos, utilizando pequeñas pelotas, y gana quien golpea primero el Daruma.

Además, muchos objetos como calentadores, barcos, legumbres, dulces, peces, aves y plantas han recibido el nombre de “Daruma” por tener una forma parecida a la del muñeco.

Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

Hokusai Katsushika, que influyó en pintores impresionistas como Monet, Van Gogh y Degas, también ha dejado ilustraciones del Daruma. Hokusai (1760-1849) fue un ilustrador Ukiyo-e que desarrolló su actividad en Japón. Aprendió pintura japonesa, china y occidental, pintando y dibujando en los más diversos géneros posibles, tales como retratos, paisajes, imágenes históricas, yōkai, la vida cotidiana, el arte erótico, el manga y más, siendo llamado por ello "el dibujante de todas las cosas y todos los acontecimientos". El famoso cuadro "La Gran Ola de Kanagawa", que Van Gogh bautizó como “Garra de Águila”, es también obra de Hokusai.

Kanagawa-oki Namiura (Gran Ola en la Costa de Kanagawa), xilografía de la serie Fugaku Sanjurokkei (Treinta y Seis Vistas del Monte Fuji). Instituto de Arte de Chicago

Cuando el libro de ilustraciones Hokusai Manga, concebido inicialmente para servir de referencia a sus discípulos, salió a la venta para el público en general, Hokusai participó en actos promocionales para darlo a conocer en los templos Gokokuji situados en Edo Otowa (actual Higashi Kioto) y Nikakesho (actual Hongwanji Nagoya Betsuin, provincia de Aichi), donde realizó representaciones en las que dibujó en vivo Darumas gigantes.

El evento de Nikakesho tuvo una repercusión especial. A la edad de 57 años, Hokusai abrió una gigantesca hoja de papel de 18 metros de alto y 11 de ancho, dibujando, ante el público, un busto del monje indio Bodhidharma, el modelo del Daruma.

Owari Meisho Zue Furoku Kan 1 (“Colección de imágenes de las Atracciones de Owari – Suplemento – Volumen 1”). Colección digital de la Biblioteca del Congreso Nacional de Japón

Este acontecimiento causó una gran repercusión. Los espectadores dejaron registros del programa del día, de los materiales utilizados por el pintor, de las reacciones del público e incluso con dibujos retratando la escena. El resultado de la acción hizo que Hokusai fuera llamado cariñosamente Darusen (abreviatura de “Daruma Sensei”, es decir, profesor Daruma).

Conociendo Takasaki, la Ciudad de los Darumas

El municipio de Takasaki, en la provincia de Gumma, apodado “Ciudad de los Daruma”, es el mayor productor japonés de estos muñecos, allí se pueden ver diversas estatuas y otras representaciones del Daruma.

Takasaki produce una gran variedad de verduras y frutas, y la agricultura tenía una fuerte relación con los Daruma. Durante el invierno, los agricultores fabricaban los muñecos para venderlos en las ferias de fin y principio de año.

Los primeros Darumas de Takasaki surgieron hace unos 200 años. La erupción del volcán Asama y un brote de viruela causaron grandes dificultades a los campesinos. Para ayudarlos, Tomogoro Yamagata, un artesano que fabricaba muñecos, comenzó a hacer Darumas que se extendieron por toda la región. El invierno seco de Takasaki contribuyó al éxito de la producción por ser muy propicio para el proceso de creación, que consiste en pegar varias capas de pedazos de papel que, después de secarse, se pintan.

 

El municipio cuenta actualmente con alrededor de 70 talleres con aproximadamente 500 a 600 personas dedicadas a crear los Daruma. Hasta la década de 1970, la técnica de producción predominante consistía en pegar trozos de papel sobre un molde de madera y luego retirarlos; actualmente se utiliza más el “paper molding”, en que el papel disuelto en agua se retira a través de un molde que le da forma.

Los materiales utilizados en los Darumas de Takasaki son el papel, la arcilla, el kobun, un tinte blanco hecho con conchas de ostras finamente molidas, el pegamento hide glue (cola animal) y la tinta.

Los rostros del Daruma de Takasaki tienen dibujados la grulla y la tortuga, dos símbolos de longevidad y buena suerte, en la parte superior e inferior, respectivamente. El proceso de pintura, en el que los artesanos insertan las hermosas curvas sin depender de bocetos, sorprende a quienes observan la producción. Los artesanos dicen que la creación de Darumas es similar al proceso de superación personal de los monjes Zen, ya que no funciona cuando el artista pierde la concentración o es perjudicado por pensamientos externos.

Un artesano me dijo que el Daruma está hecho de ‘personas’. Cada etapa tiene un especialista responsable, lo que afecta significativamente el trabajo de la siguiente. Hay, pues, un espíritu de comunión, en el que cada uno actúa pensando en el trabajo de los demás.

Los artesanos también se preocupan por las personas que producen los materiales y las herramientas utilizadas, creando así una relación interpersonal de confianza entre ellas. Es este sentimiento el que une y mantiene la historia de dos siglos de los Darumas de Takasaki.

 

Los artesanos también dicen que los Darumas crean un En, un vínculo de karma, que conecta al productor y al comprador. El En también estaría presente en el contacto lleno de calor humano que se tiene con los clientes que acuden a comprar su Daruma anual para sustituir al anterior, de ahí la importancia que le dan a la relación entre las personas.

Además de los Daruma fieles al formato tradicional y el Daruma Amabie, también hay versiones inspiradas en animales del horóscopo oriental y animales considerados símbolos de buena suerte, como el gato Manekineko y los sapos, así como ediciones especiales limitadas realizadas en colaboración entre artesanos tradicionales y marcas de videojuegos, personajes famosos, eventos especiales y marcas de moda.

La feria Daruma de Takasaki, que se celebra anualmente los días 1 y 2 de enero, es la primera feria de este tipo que se celebra en Japón a principios de cada año. Además de la venta de los Daruma de la ciudad, también se promueven eventos típicos del Año Nuevo japonés, así como puestos en los que se sirve comida del lugar, entre otras actividades que hacen de la feria el mayor evento del Año Nuevo en Takasaki.

Takasaki, la Ciudad de los Darumas, también ofrece el Ekiben (una comida regional que sólo pueden comprar los pasajeros en los viajes en tren), el tradicional dulce japonés Monaka, pastas y guisos, todo ello inspirado en estos muñecos.

Al norte de Takasaki hay una cadena montañosa e incluso en invierno prácticamente no hay nieve y los días son claros y sin nubes. El clima favorable para la producción de Daruma se debe precisamente a estas montañas. La ciudad cuenta con varias estaciones termales Onsen, razón por lo que sugerimos quedarse en Takasaki y crear un vínculo "En" en la ciudad de los Daruma.

Conozca la variedad de Darumas de varias regiones de Japón

Además de Takasaki, las distintas regiones de Japón producen Darumas con mucha personalidad.

El Daruma de la Suerte del Templo Katsuoji

El templo budista Katsuoji, situado en la provincia de Osaka, ofrece un omikuji con forma de Daruma. Omikuji es una nota de Año Nuevo que contiene predicciones sobre su suerte, y actúa como una especie de brújula que sirve como referencia para el año que viene. El omikuji está incrustado en el interior del Daruma y, una vez que el visitante ha retirado el suyo, puede llevarse el muñeco a casa o, si lo prefiere, dejarlo en las instalaciones del templo.

El Katsuoji está lleno de Darumas esparcidos por las escaleras, faroles y muros de piedra.

Darumas de Omi, provincia de Shiga

El municipio de Higashiomi en la provincia de Shiga produce Daruma con mucho humor. Usted podrá apreciar muñecos de diversas y simpáticas facciones, como el Daruma masculino de cejas caídas y expresión algo tonta, el Daruma femenino de ojos finos y sonrisa afectuosa y refinada y la Hime Daruma (Princesa Daruma), con una cautivante sonrisa estampada en la cara.

Darumas de Kawagoe, provincia de Saitama

En el municipio de Kawagoe, provincia de Saitama, los Darumas se producen con rostros muy característicos. Lo más relevante es la inscripción del kanji Kotobuki, que significa “buena fortuna” en las cejas. También son llamativos los contornos nítidos de la cara y la expresión más suave del muñeco. Debido a que el proceso es todo manual y tiene muchos pasos, la producción del muñeco tarda alrededor de una semana en estar listo.

Darumas de Tamashima (provincia de Okayama)

El municipio de Kurashiki, en la provincia de Okayama, tiene el Daruma de Tamashima, que comenzó a producirse con referencia a los de Takasaki. Hay unos 10.000 muñecos, con pañuelos blancos en la frente, cejas y barba espesas, en distintas versiones, como el que se utiliza para aprobar los exámenes de ingreso a la universidad. La ciudad, una de los mayores productores de Darumas en el Oeste de Japón, tiene solo un taller que produce los muñecos actualmente.

Referencias bibliográficas:

- Sekai Daihyakka Jiten (Enciclopedia Mundial), Editorial Heibonsha
- Nihon Kokugo Daijiten (Gran Diccionario de la Lengua Japonesa), Editorial Shogakukan
- Digital Daijisen, Editorial Shogakukan
- Nihon Daihyakka Zensho (Nipponica) (Encyclopedia Nipponica), Editorial Shogakukan
- Koji Zokushin Kotowaza Daijiten (Gran Diccionario de Hechos Antiguos, Creencias Populares y Proverbios), Editorial Shogakukan
- Sitio web oficial del Museo de la Ciudad de Nagoya: Hokusai Darusen!
- Sitio web oficial del templo Hongwanji Nagoya Betsuin: la tierra donde se dibujó el "Gran Retrato de Daruma" de Hokusai

Colaboraron en este reportaje:

La Prefectura de Takasaki, LA Cooperativa de Productores de Darumas de la Provincia de Gumma, Y.K. Daruma no Kouki, Templo Katsuoji, LA Asociación para la Conservación de los Darumas de Omi, Tamashima Daruma and Tamashima Tiger Factory, Kawagoe Daruma.

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